RESPONSABILIDAD Y CONCIENCIA AMBIENTAL

ALERTA y responsabilidad de salvar la Selva Amazónica Ecuatoriana


CESARIO – SHAMAN DE LA COMUNIDAD SECOYA

El área amazónica en la que FSVSF desarrolla sus proyectos (Reserva Amazónica de la Paz) es una “Eco-región globalmente excepcional” en lo relacionado con la protección del Bosque Húmedo Tropical, recursos de agua pura y los derechos ancestrales de las comunidades indígenas de la Amazonía.

Basados en realidades científicas todos conocemos que los bosque húmedos tropicales son vitales para el control climático global. Hablando metafóricamente son los pulmones del mundo, produciendo el 40% del oxígeno que respiramos. Al mismo tiempo los bosque húmedos tropicales son los reguladores indispensables del CO2 en la atmósfera.

La selva Amazónica representa más del 50% de los bosque húmedos que quedan sobre la Tierra. En la región Amazónica Ecuatoriana, existen alrededor de 13 millones de hectáreas de Selva, tiene aproximadamente el 30% de la biodiversidad del Planeta. Existen aproximadamente 40,000 especies de plantas, 3,000 especies de peces, 1,560 de pájaros, 430 de mamíferos, 420 de anfibios, 380 de reptiles y un número infinito de insectos han sido clasificados.

El agua de las estribaciones de la Cordillera de los Andes que nutre los ríos de la cuenca Selva Amazónica Ecuatoriana, proporciona aproximadamente del 18% del agua pura que cae diariamente sobre el planeta.

De las once civilizaciones Indígenas identificadas, aproximadamente 115,000 personas habitan en la Selva Amazónica Ecuatoriana –Achuar, Ai’Cofan, Huaronai, Quichua, Secoya, Shuar, Siona, Taromenani, Tagaeri y Záparo- Su cultura, economía y bienestar están estrechamente ligados con la protección e integridad de sus tierras ancestrales. La firme convicción en que el equilibrio y correlación entre los seres humanos y la flora y la fauna sin ninguna duda, constituyen un importante recurso de la vida. La Selva Amazónica es el génesis de tradiciones, vida espiritual y medicina natural ancestral, representando la esencia de valores culturales que están desapareciendo. Consecuentemente un medio ambiente no contaminado y ecológicamente balanceado son condiciones para la sobrevivencia de las etnias Amazónicas y sus culturas y costumbres.

COMUNIDADES INDIGENAS AMAZONICAS


AURELIO – CURACA O SHAMAN DE LA COMUNIDAD COFAN DE PISURI

SELVA-Vida Sin Fronteras tiene el privilegio de estar relacionada con los Shamanes de las comunidades Ai’Cofán, Secoya y Siona. La estrategia de implementar programas y proyectos con los Shamanes se debe a que su cultura establece que los líderes son nombrados por su dinastía ancestral (de sangre).

La comunidad Ai’Cofán está compuesta de aproximadamente 700 miembros organizados en familias extendidas y localizadas a lo largo del Río Aguarico en la Provincia de Sucumbios. Ellos se llaman a sí mismos “Ai” que traducido de su idioma “Ingae” significa “gente”.

Los Secoyas y Sionas que llegan a un número aproximado de 500 habitantes viven a orillas de los Ríos Putumayo, Aguarico y Cuyabeno. Estas tres civilizaciones o nacionalidades practican la cultura del “Yagé” como una forma de adquirir conocimientos, consolidar su poder y comunicarse con poderes sobrenaturales. Ellos creen en un universo de dos mundos –el mundo que está sobre la tierra habitado por mortales, mencionada como “la casa de la tierra” y un mundo celestial, hogar de los espíritus que representan todas las formas de vida.


DELIO, SHAMAN Y PRESIDENTE DEL CONSEJO DE ANCIANOS DE LA COMUNIDAD SIONA

La medicina Ancestral practicada por los Shamanes, está basada en más de 700 plantas endémicas de la Selva Amazónica que representan solamente el 10% de las especies existentes en la Amazonía. Estas plantas medicinales sirven para la elaboración de alrededor del 25% de las medicinas occidentales.

Históricamente las comunidades Ai’Cofán, Secoya y Siona satisfacían sus necesidades básicas siguiendo la migración de los animales en una área que se extendía en aproximadamente 30 millones de hectáreas desde Colombia al noreste y Perú en el sur. Desde 1964 esta área ha sido drásticamente reducida como resultado de la explotación petrolera y la expansión de las fronteras agrícolas. Se estima que aproximadamente el 59% de la selva primaria ha sido destruida durante los últimos 30 años.

Las tasas de mortalidad entre los habitantes ancestrales de la Amazonía, prácticamente coinciden con la deforestación –ambas en tiempo y porcentajes- Se ha documentado una drástica reducción de la población Secoya y Siona. Aproximadamente 73% y 60%, respectivamente. Las condiciones de los Ai’Cofanes es particularmente desoladora. Han sido víctimas de genocidio, desplazamiento de sus tierras y múltiples enfermedades. Antes de 1970, la población Ai’Cofan estaba estimada en 15,000 personas. En la actualidad sobreviven alrededor de 700, una espantosa reducción del 99.9%.